El sistema penitenciario está diseñado para los hombres porque son mayoría, 93%. Es decir, el castigo a una mujer va más allá de la privación de libertad. Entre otras cosas, no hay espacio para ser mujer en una cárcel de hombres.

-En España sólo hay 3 cárceles de mujeres (+1 en Cataluña) y 41 módulos de mujeres en cárceles de hombres.

-Los centros penitenciarios mixtos no satisfacen las necesidades básicas de las mujeres. Todo lo que sucede en la cárcel es para ellos puesto que son mayoría.

-En los módulos de mujeres, además, las mujeres están todas mezcladas por falta de espacio: jóvenes, adultas, preventivas, penadas, primarias, reincidentes.

-Las mujeres de los módulos de mujeres tienen más dificultad para acceder a talleres o a trabajo.

-Los delitos de las mujeres, dicen, están bastante relacionados con el hombre: dependencia, encubrimiento, violencia, engaño.

-Según un estudio del Instituto de la Mujer e Instituciones Penitenciarias, el 75% de las mujeres que entran en prisión ha sido víctima de violencia de género.

-Las mujeres pagan también por haber roto su papel de mujer en la sociedad, por haber fallado a su familia y abandonado sus obligaciones como madres.

-Ante un mismo delito, dicen, a una mujer se le juzga más duramente que a un hombre. Tiene todo el sentido, al final las prisiones son un reflejo de la sociedad y a las mujeres en general se nos juzga más.

 

 

Todas las reclusas comparten una misma condena: no ser hombre.